sólo dímelo.
Dame una gran noticia. Dime que has descubierto que tus manos, sin las mías, saben a desierto y a vacío. Dime que no tienes brújula y necesitas mis palabras, que cuentas conmigo, que me añoras por la mañana y me deseas un minuto antes de cerrar los ojos por las noches, y que tu boca anda por las calles buscando la calma de mis besos. Y que tu piel se enferma por la mía. Poco importa si es verdad o mentira; sólo dímelo.


